Veamos primero el significado de la danza:
Danza viene da la palabra griega “Agalliao”, formada por las palabras “agan” (mucho) y “hallamai” (saltar, brincar). En hebreo y griego significa: brincar con gozo, saltar, girar, dar vueltas, moverse en círculos, marchar, celebrar y regocijarse.
Te invito que vayas a la concordancia de tu biblia y encontrarás muchísimos versículos que apoyan esta verdad, pero la realidad es que si existiera tan sólo un verso en el cual Dios dijera que lo adoráramos con danza, sería suficiente para hacerlo. ¿O no?
Dios ha dicho en Su palabra que Él está buscando verdaderos “Adoradores” que lo adoren en espíritu y en verdad:
Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adoran al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre de tales adoradores busca que le adoren. Dios es espíritu: y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren
(Juan 4:23-24).
¿Cuántos han deseado poder expresar su amor al Señor de manera más abundante, incluso con todas sus fuerzas? La danza es un medio para lograrlo. David danzaba delante del Señor con mucho ánimo porque era la única manera de poder dar completa expresión de su corazón al corazón de Dios.
El hombre es una criatura muy física y el Señor se complace cuando los creyentes lo alaban con todo su ser; espíritu, alma y cuerpo. Cuando danzas con actitud y con el corazón correcto tenemos el mejor ejemplo para este versículo, ya que danzando le estás entregando a tu Padre celestial todo lo que Él creo, tu mente, tu espíritu, tu cuerpo, el cual es templo de Dios; danzando puedes cantar, es decir, usas la voz que Él te dio. Además, la danza nos ayuda a alabar a Dios con el entendimiento, la danza nos enfoca en la presencia de Dios (Éxodo 24:15-18). Es un arma de guerra espiritual (Salmos 144: 1-2; 149:3-9 y 1 Samuel 16:14-23); la danza tiene un efecto positivo en la congregación, pues contagia y estimula a las personas para alabar a Dios con todo su cuerpo.
Si sientes adorar a Dios con tus manos, no dejes que el temor te invada y empieza a hacerlo; no sabes si estás siendo de bendición para otros hermanos (Hebreos 10:24). La danza sirve como expresión de exaltación, nos permite reconocer a quien le servimos y quién es nuestro Rey, celebrando la victoria y el gozo que llevamos dentro (Éxodo 15: 1-21).
El apóstol Pablo hizo una declaración que aclara esta verdad:
Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual
(1 Corintios 15: 46).
Se debe iniciar una acción física para conocer una acción espiritual subsiguiente.
LA META ES LA ACCIÓN EN EL ESPÍRITU, pero a veces no se logra hasta que se ponga en acción el cuerpo; de allí el valor del levantamiento de las manos, la inclinación, la danza.
Ya que Dios creó la danza y se complace tanto en ella, entonces, te invito para que la próxima vez que dances hazlo con Él y para Él.
Por: Carolina Quintana |